Las defensas de las plantas

Incluido en: La estructura de la planta

Las defensas de las plantas

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Resumen

Las plantas han desarrollado un conjunto de métodos químicos, mecánicos y miméticos para mantener a raya a los depredadores, lo que supone que no son tan indefensas como parece...

Claves de aprendizaje

  • Las plantas han desarrollado mecanismos de defensa para evitar a los herbívoros hambrientos.
  • Defensas mecánicas como espinas y copas en forma de paraguas.
  • Defensas químicas como las sustancias tóxicas que liberan las ortigas.
  • Algunas plantas imitan a otras y solo simulan que tienen defensas.

La casi totalidad de los temas cuenta con un pack de materiales de aprendizaje dirigidos tanto al docente como a los alumnos. Entre los recursos incluidos hay bloques con ampliación de las preguntas formuladas, diagramas etiquetados y mudos así como diversas imágenes asociadas. Puedes descargarte todos estos recursos bien en una carpeta zip o bien uno o a uno.

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Las plantas no pueden huir, pero a lo largo de millones de años de evolución han desarrollado complejos mecanismos de defensa para disuadir o evitar a sus depredadores.

Las defensas estructurales externas que disuaden a los herbívoros se conocen como «defensas mecánicas».

Defensas mecánicas: adaptaciones físicas externas.

La acacia ha desarrollado espinas punzantes para ahuyentar a los depredadores.

Acacia

Sin embargo, la lengua de la jirafa es tan ágil que arranca las hojas de entre las espinas sin que se le irriten los resistentes labios.

Por ello, algunas acacias crecen en forma de paraguas, y así ni las jirafas pueden alcanzar algunas de las hojas superiores.

Algunas plantas emplean tácticas defensivas en respuesta al contacto. Se llaman «defensas por tigmotropismo».

Defensas por tigmotropismo: Reacción de movimiento a la amenaza por contacto

Cuando el saltamontes toca la mimosa, esta cierra sus hojas.

Mimosa

Si el saltamontes insiste, la mimosa puede dejarse caer al suelo y evitar al hambriento depredador.

Otras plantas emplean venenos como defensa química para disuadir a los herbívoros.

Defensas químicas: Toxinas y venenos. Disuaden a los herbívoros.

Cuando los helechos crecen, preparan un cóctel de toxinas que puede ser mortal para quien intenta comérselos.

Helecho

Este mecanismo de defensa es la razón del éxito de esta especie, que a menudo cubre grandes extensiones sin que los depredadores la toquen.

Las ortigas usan dolorosos aguijones para mantener a los enemigos a raya.

Ortigas

La punta se rompe al tocarla y el pelillo se convierte en una aguja que inyecta varias sustancias tóxicas irritantes.

Otra especie de ortiga, la ortiga blanca, emplea el mimetismo como estrategia de defensa.

Ortiga blanca

Mimetismo: imita las características defensivas de otras especies

La ortiga blanca es exactamente igual que la ortiga mayor, salvo que sus flores son blancas y no tiene aguijones.

La mayoría de los depredadores no las distingue y se aleja para evitar los picotazos.

Las ortigas blancas no tienen que malgastar su preciada energía en producir aguijones y venenos... confían en el mimetismo.

Estas plantas no están indefensas gracias a las defensas mecánicas o químicas, al movimiento o al mimetismo, conocen a sus enemigos y se han adaptado a ellos.


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