¿Podemos controlar el dolor?

Incluido en: El cerebro

¿Podemos controlar el dolor?

Lo sentimos este video no se puede visualizar sin que te suscribas.

Por favor Inicia sesión o suscríbete para poder visualizarlo por completo.

Resumen

Observa el extraordinario resultado de un experimento de laboratorio en el que los participantes reciben descargas eléctricas. ¿Cómo influye la expectativa de sentir dolor o el uso de placebos en el dolor que sienten los participantes?

Claves de aprendizaje

  • El cerebro influye en la intensidad del dolor que sentimos.
  • Si esperamos que algo duela mucho, es probable que la sensación sea más dolorosa.
  • Si esperamos que algo no duela, quizá podamos resistir más dolor.
  • La relación entre las expectativas y el dolor se demuestra con experimentos que emplean descargas eléctricas.

La casi totalidad de los temas cuenta con un pack de materiales de aprendizaje dirigidos tanto al docente como a los alumnos. Entre los recursos incluidos hay bloques con ampliación de las preguntas formuladas, diagramas etiquetados y mudos así como diversas imágenes asociadas. Puedes descargarte todos estos recursos bien en una carpeta zip o bien uno o a uno.

Inicia sesión para consultar los materiales de aprendizaje para El cerebro

¿Puede el cerebro cambiar la intensidad del dolor que sentimos?

El profesor Tony Dickenson ha ideado un experimento con descargas eléctricas.

Si esperamos que algo duela ¿nos duele más?

La mitad de los voluntarios toma un comprimido y se les dice que aumentará el dolor.

Pastilla marrón: esperan más dolor

Pero en realidad es solo azúcar. Sienten dolor incluso a niveles bajos, porque esperan que las descargas sean dolorosas.

El resto de los voluntarios toma otra pastilla de azúcar, pero se les dice que es un analgésico.

Pastilla amarilla: esperan menos dolor

Las descargas de baja intensidad casi ni les molestan, e incluso aguantan cuando la intensidad aumenta mucho, y todo porque piensan que han tomado un analgésico.

La insinuación de que la pastilla calma el dolor funciona.

Pero los que creen que han tomado un potenciador del dolor reaccionan de otro modo.

Realmente sienten mucho más dolor.

Tony Dickenson, catedrático de University College, Londres: «lo que hemos conseguido demostrar es que las expectativas influyeron en gran medida sobre el dolor que sintieron estos dos grupos. Los voluntarios del grupo que pensaba que había tomado un analgésico soportaron descargas mucho mayores. Los del otro grupo, los que pensaban que lo que se habían tomado aumentaría el dolor, me pedían que parara de darles descargas al poco de haber comenzado».

Todo depende del poder de las expectativas. Si crees que algo va a doler, lo más probable es que duela.


Ponte en contacto con nosotros